El Gobierno ha remitido al Congreso el nuevo proyecto de ley de Seguridad Alimentaria, por el que el Ministerio de Sanidad pretende eliminar la promoción de alimentos protagonizados por famosos, productos con altos niveles en grasas y azúcares en los colegios o los regalos por la compra de estos.
El nuevo proyecto de ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición remitido por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero al Congreso de los Diputados deberá pasar las pertinentes objecciones de los grupos parlamentarios, pero con esta normativa el Ministerio de Sanidad pretende combatir el sobrepeso en la población.
La cartera que dirige Trinidad Jiménez pretende que las medidas que adopta este proyecto incidan sobretodo en los más pequeños, y que los productos alimentarios conocidos popularmente como comida basura queden relegados en la dieta de la sociadad.
Sin “guarrerías” en los colegios
De esta forma, uno de los artículos de la lay dispone que “la venta de alimentos con un alto contenido en ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans, sal y azúcares sencillos, ya sea mediante máquinas expendedoras o en cantinas, bares o locales similares situados en el interior de los centros escolares” quedará prohibida, por lo que los jóvenes se quedarán sin chocolatinas y referescos azucarados en los colegios.
Además, los centros deberán ofrecer una “carta” a los padres en la que se disponga “de forma legible el menú, así como las calorías y nutrientes principales de las comidas y bebidas, incluyendo aquellos ingredientes que puedan provocar alergias alimentarias”.
Por ello, se obliga a las autoridades pertinentes a ofrecer un menú equilibrado y sano.
No a los regalitos que inciten a comprar
Otra disposición señala que se “prohíbe la entrega de premios, obsequios, bonificaciones o similares como métodos vinculados a la promoción o venta de alimentos”. Es decir, que los conocidos establecimiento de comida rápida se van a quedar sin poder atraer a los padres de los más perqueños (que son los que pagan) con el pretexto del regalo que va adjunto al producto.
Esto ha hecho que algunas compañías hayan puesto el grito en el cielo, pero el objetivo es “proteger a los menores de una excesiva presión comercial”, se explica en el proyecto de ley.
Publicidad sin famosos
La publicidad no se queda exenta de vetos: en medios electrónicos no se podrán introducir anuncios alimenticios “dirigidos a menores”, por lo que las redes sociales se quedan sin un buen trozo del pastel de ganacias por publicidad que obtienen.
Y queda prohibida también “la aportación de testimonios de profesionales, sanitarios, de personas famosas o conocidas por el público o de pacientes reales o supuestos, como medio de inducción al consumo”. Así, dejaremos de ver a Coronado promocionando yogures o a Grisso bebidas “reactivadoras”.
Prohibido discriminar por sobrepeso
Por otro lado, el proyecto de ley dedica un apartado a la no discriminación por sobrepeso. “En cualquier caso se considera discriminatoria toda orden de discriminar, directa o indirectamente, por razón de sobrepeso u obesidad”, reza la normativa, por lo que estos quedarían protegido en el caso de que, por ejemplo, las comapñías aéreas pretendan cobrarles más por pesar más.
Se prohíbe la venta de alimentos con un alto contenido en grasas y azúcares
Se prohíbe la entrega de premios, obsequios, bonificaciones o similares como métodos vinculados a la promoción o venta de alimentos
Queda vetada la aportación de testimonios de profesionales, sanitarios, de personas famosas o conocidas como medio de inducción al consumo.
fuente/noticias.terra.es/