Como todos ustedes saben, y si no para desinformarles estamos, don Godwin Kipkemoi Chepkurgo, concejal keniata él, ha pedido por segunda vez la mano de la hija del matrimonio Clinton, o sea el formado por Bill y Hillary. ¿Cómo que no se acuerda de Bill Clinton, doña Chona? Sí mujer, se trata de aquel buen mozo y presidente americano, que tuvo un lío de faldas con una tal Mónica Lewinsky; becaria muy aficionada a succionar entre horas. Y no ponemos más detalles sobre sus succiones, porque somos muy recatados.
Don Godwin Kipkemoi Chepkurgo, que si no fuera por lo fácil que resulta “copiar y pegar” no lo hubiera repetido, hace nueve años que le ofreció a Bill Clinton, el de la Lewinsky, 40 cabras y 20 vacas por casarse con su hija Chelsea. Según nuestro enviado especial a la zona en aquel momento, don Celedonio Lumbreras, las palabras de Godwin Kipkemoi Chepkurgo fueron las siguientes: “Mi estar encoñado con su hija Chelsea, porque estar muy buena mejorando lo presente. Así que le ofrezco 40 cabras y 20 vacas por dejarme retozar con ella en la poética planicie africana. ¿Hace, Cinton?”. Bill, como por aquel entonces estaba mamado, vamos que apenas discernía, pues le dijo que: “Hace tiempo que vengo al taller, y no sé a qué vengo”. Fragmento de la zarzuela “La del manojo de rosas”, a la que es muy aficionado Bill. Y ahí quedó la cosa, alias “thing” en yanqui.
Pero ahora ha vuelto la esposa de Bill, doña Hillary, y el concejal Godwin Kipkemoi Chepkurgo ha insistido en lo de casarse con Chelsea: “Mi oferta sigue en pie”, manifestó sin percatarse del aumento del IPC. Algo que doña Hillary le reprochó: “¿Y el aumento del IPC, pollo?”. Total que la nueva oferta de don Godwin Kipkemoi Chepkurgo consiste en 50 cabras, 30 vacas y 200 pollos tomateros. No obstante, doña Hillary le dijo al concejal keniata que: “Chelsea toma sus propias decisiones, es muy independiente”.
Pero claro está, esto ha llegado a los oídos de Zapatero, y el líder de la Alianza de Civilizaciones por civilizar ha visto una forma de extender esta gilipollez a nivel planetario; como diría su empleada Leire Pajín. Y aquí que tenemos boda interplanetaria y multicultural a la vista. Zapatero ha llamado a Obama, por su línea indirecta, y le ha espetado: “Obi, no podemos dejar pasar esta oportunidad de casar a una norteamericana con un concejal keniata. Piensa en lo benéfico que resultará esta cosa a la Alianza que yo presido. Así que ya estás obligando a Chelsea, por motivos de seguridad mundial, a que se case con el negro, digo el concejal keniata”.
Obama ha dicho que “yes”, porque él no sabe decir sí, y en los próximos días asistiremos a la boda entre don Godwin Kipkemoi Chepkurgo y la pobre Chelsea, que ya le ha manifestado a sus padres: “Oigan, capullos –Chelsea es muy malhablada, sí–, que yo ya tengo un novio banquero, el Marc Mezvinsky, y pienso casarme con él. ¿Dónde va a parar una cuenta nada corriente de tropecientos millones de dólares, al lado de cuatro vacas y tres cabras? ¿Eh?” Pero su padre, que está al tanto de la economía de su país, le respondió: “Mira Chelsea, bueno está lo bueno, pero dadas las circunstancias de la crisis actual, un servidor, o sea tu padre, considera de más valor las vacas, cabras y pollos que nos ofrece tu pretendiente keniata, que la mierda de fondos de inversión con que trafica tu novio. Es más, con todas esas vacas y cabras, pues tendremos asegurado el suministro de leche por unos cuantos meses. Así que déjate de remilgos para con don Godwin Kipkemoi Chepkurgo”.
Y así está la cosa de momento. Zapatero ya ha anunciado su presencia en la boda; a la que obligará a acudir a todos los tortolines afiliados a su club festivo de la Alianza de Civilizaciones por civilizar. Va se resultar un espectáculo grandioso, al que seguramente acudirá como oficiante, digo “oficianta”, el socialista gay, o viceversa, don Pedro Zerolo. Digo doña Pedro Zerolo; máxima beneficiaria de los orgasmos que –supuestamente– proporciona Zapatero. ¡Faltaría más! La Isabel Presley también es posible que asista a la cosa, con lo cual estarán garantizados los bombones y la loza sanitaria, en la ceremonia o lo que sea. ¡Vivan los novios!
fuente/loquepasaentenerife.com/